Fundación Capellanía La Trinidad
Visión
Conformar un cuerpo de capellanes y capellanas, con un alto
compromiso en el ejercicio de la labor que se le ha encomendado
como instrumentos de Dios, para la restauración integral
de las personas que están bajo su cobertura.
Misión
Coordinar, supervisar y fortalecer el trabajo de los capellanes
y capellanas en sus diferentes contextos, brindando a su vez,
atención integral ya sea en situación normal
o en aquellas circunstancias que puedan afectarles en el plano
personal, familiar y profesional.
Objetivos
- Organizar el cuerpo de capellanes y capellanas que laboran
en la Fundación Capellanía la Trinidad y los
que laboran en otras instituciones tanto privadas como públicas.
- Establecer programas de capellanía militar, hospitalaria,
hospicio, penitenciara, industrial, escolar y deportiva
- Sistematizar las funciones de los capellanes y capellanas
en las distintas ramas para una mayor eficacia y claridad
en sus acciones.
- Supervisar el trabajo de los capellanes y capellanas en
los distintos sitios de labores, aplicando instrumentos
de evaluación, previamente elaborados.
- Ubicar instituciones a lo largo del país que requieran
los servicios de la capellanía.
- Establecer contacto permanente con las instituciones en
las cuales laboren capellanes y capellanas adscritos a la
dirección de capellanía, previo consentimiento
de la institución.
- Brindar cuidado pastoral a los capellanes y capellanas
para el fortalecimiento de sus vidas con miras al ejercicio
de una labor efectiva.
- Promover eventos de reflexión para el desarrollo
personal y profesional con miras a lograr un ministerio
de calidad.
Funciones de la Fundación Capellanía la Trinidad
- Elaborar requisitos para la admisión de candidatos
a ingresar al ministerio de la capellanía
- Llevar un control estadístico del cuerpo de capellanes
y capellanas que están adscritos a la dirección
de la capellanía.
- Ubicar a los capellanes y capellanas de acuerdo a su especialización
en las distintas instituciones que así lo requieran.
- Orientar y asesorar a los capellanes durante el ejercicio
de sus funciones.
- Realizar acompañamientos al personal en los sitios
de trabajos de manera periódica.
- Elaborar formatos de evaluación y supervisión
de las funciones de los capellanes y capellanas.
- Realizar seguimientos, y aplicar medidas correctivas,
cuando un capellán o capellana incurra en la violación
de las disposiciones reglamentarias establecidas por la
dirección de capellanía.
- Mantener actualizado los manuales de políticas,
normas y procedimientos relativos a la Evaluación
de Requisitos Mínimos, Evaluación del Desempeño
del cuerpo de capellanes.
- Programar y organizar los eventos para llevar a cabo las
celebraciones y los reconocimientos de antigüedad de
los capellanes y capellanas adscritos a la dirección.
- Organizar eventos y jornadas de actualización y
capacitación para el ministerio de capellanes y capellanas.
- Promover programas de recreación para los capellanes,
capellanas y sus familias.
Servicios que presta la Fundación Capellanía
la Trinidad
La Fundación Capellanía la Trinidad ofrece
los siguientes servicios:
- Ministerio de capellanía a las diversas instituciones
gubernamentales, no gubernamentales, fundaciones, asociaciones,
empresas en las distintas regiones del país, a través
de los siguientes renglones: capellanía militar,
hospitalaria, universitaria, deportiva, educativa, carcelaria,
hospicio y empresarial, entre otras.
- Capellanes altamente formados en el campo de la consejería
profesional, familiar, con una dimensión espiritual,
educativa y orientada hacia la comunidad a los fines de
servir de apoyo en el mejoramiento de su calidad de vida.
- Formación permanente del cuerpo de capellanes y
capellanas para el fortalecimiento de sus funciones y actualización
de sus conocimientos.
- Desarrollo de la investigación en diferentes contextos
en los que se inserta la capellanía para la contextualización
de las acciones en favor del bienestar integral de las personas
que son atendidas.
Capellanías
Por R. Esteban Montilla
La capellanía es una profesión que
data desde milenios y los registros muestran que los imperios
tales como Babilonia, Persia, Grecia y Roma contaban con capellanes
que se encargaban de atender las necesidades emocionales y
espirituales de los emperadores, militares y demás
miembros de la aristocracia. En la religión cristiana
desde el quinto siglo de la Era Común se comienza a
notar que lideres religiosos fueron apartados para casi exclusivamente
servir al emperador y a los miembros de su gobierno.
Tradicionalmente dentro del cristianismo se cree que oficialmente
la capellanía tiene su origen en la persona de San
Martín de Tour, quien nació el 316 d. c. en
Panonia, una provincia Romana de ese entonces y que actualmente
es parte de Hungría. Al igual que sus progenitores,
Martín de joven seguía la religión politeísta.
Al cumplir 16 años se enlistó en las fuerzas
militares romanas donde se destacó como soldado y oficial.
Se cuenta que a la edad de 21 años la tropa que él
comandaba fue enviada a Amiens de Gaul, lo que hoy es Francia,
y mientras estaba allí, una noche muy fría,
él salió a caminar fuera del campamento y notó
a un hombre mendigo quien suplicaba que le ayudaran pero en
general era ignorado por los transeúntes. Martín
no tenía nada que ofrecerle a este hombre, ya que,
solo tenía consigo la capa que llevaba puesta, pero
sin pensarlo dos veces, él se acercó al mendigo
y después de romper su capa en dos, le ofreció
una mitad a este hombre y él conservó el resto
de ella. Esa misma noche, sigue la creencia, Martín
tuvo una visión donde se le reveló que éste
mendigo, en realidad era Jesucristo mismo.
Esta visión le perturbó grandemente y motivado
por esa experiencia religiosa, él decidió hacerse
cristiano y más tarde fue bautizado por el Obispo San
Hilario. Al compartir su testimonio muchas personas aceptaron
el cristianismo y más tarde la mitad de la capa que
San Martín de Tour retuvo consigo, se convirtió
en una reliquia y en un símbolo recordatorio del encuentro
que él tuvo con el Señor Jesucristo. Esta mitad
de la capa fue guardada en un baúl o cofre especial
llamado Cappella or Capella. De allí viene el término
capilla, que literalmente significa, el lugar donde se encuentra
la capa. La persona encargada de proteger la capa era el Capellanus,
que en español es Capellán. De allí se
desprende la idea de que los capellanes, están encargados
de compartir y ofrecer el amor de Dios a todos aquellos que
estén en necesidad.
Los capellanes, hombres y mujeres que responden a un llamado
del Eterno a compartir el amor, la paz, la gracia, la fe y
la esperanza del Nuevo Reino. Este llamado divino es confirmado
por la comunidad de fe quien les aparta o separa para este
sagrado ministerio y les equipa para el cumplimiento de la
misión. La seriedad, magnitud y alcance del ministerio
de la capellanía llama por una preparación intensa
y extensa en las ciencias religiosas, en el estudio de las
relaciones humanas, en el estudio de la personalidad y conducta
del ser humano y en la moral y cívica de las diferentes
culturas. Estos hombres y mujeres aceptan el cometido de convertirse
en agentes de cambio y en instrumentos de Dios en su proceso
de restaurar la salud mental, física, social y espiritual
de sus hijas e hijos.
Los capellanes, comprometidos al servicio de la humanidad
a través de la sanidad, sostenimiento, consejería
y reconciliación, prestan sus labores como representantes
de Dios en instituciones tales como las fuerzas militares,
los centros de la enseñanza, las prisiones, los hospitales,
los hospicios, las industrias, los equipos deportivos y las
demás instituciones gubernamentales.
¿Quién es un Capellán o Capellana?
¿Qué hace un Capellán o Capellana?
- Un Capellán o Capellana es una persona que ha aceptado
un llamado especial de parte de Dios para servir en el ministerio
de la consejería profesional al guiar, reconciliar,
sanar y sostener a personas en crisis y que enfrentan problemas
emocionales y espirituales.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
con capacitación universitaria al nivel de licenciatura
y maestría en el área de teología y
de consejería profesional que le califica para ayudar
a la gente en sus problemas emocionales, espirituales y
de desarrollo integral.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
que reconoce sus límites y trabaja en relación
interdisciplinaria con otros profesionales de la salud a
fin de ayudar a restaurar la salud integral de aquellas
personas que solicitan ayuda.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
clínicamente entrenada para asistir a niños,
niñas, adolescentes, adultos y adultos mayores en
sus problemas emocionales y espirituales que puedan estar
afectando el desarrollo social, mental y espiritual de ellos.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
conectada y aprobada por una institución religiosa
reconocida y que da fe del testimonio de ellas y confirma
su llamado eclesiástico.
- Un Capellán o Capellana es una persona llamada
por Dios, confirmada por la iglesia, equipada profesionalmente
por instituciones educativas religiosas, certificada por
el colegio de capellanes y comprometida por la comunidad
a ofrecer lo mejor de si para servir a la sociedad y a la
humanidad.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que acepta el role como agente de cambio en
una sociedad que exige de una consistencia de valores y
principios, y de una moral y cívica que refleje la
esencia de lo que significa ser humano.
- Un Capellán o Capellana es una persona que como
embajadora del amor, de la paz, de la justicia y de la gracia
de Dios acompaña a personas en su peregrinaje por
este mundo. La ayuda se presta al escuchar las penas, los
secretos más íntimos, los más profundos
deseos, los temores, las esperanzas, las alegrías,
los logros, los fracasos, y los planes de aquellas personas
que solicitan la ayuda.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que toma su identidad y autoridad pastoral
seriamente y usa su poder para bendecir y fortalecer a cada
miembro de la comunidad, especialmente a los más
desvalidos. Como persona consciente de su papel en el cambio
positivo de la sociedad cumple con su deber de recordarles
a la gente la misión primordial y el propósito
central de la existencia humana: el compartir el amor, la
justicia y la paz del Creador con sus semejantes.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que hace énfasis en la importancia
de la relación e interdependencia existente entre
la vida humana, la fauna, la flora y los minerales por lo
tanto se compromete a abogar por el equilibrio y la mayordomía
ecológica de nuestro planeta.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que reconoce la unicidad de cada persona y
el potencial incalculable que se tiene y se compromete a
motivar y animar a las personas a que usen sus recursos
emocionales, sociales y espirituales para que alcancen a
expresar sus potenciales tanto como sea posible.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
entrenada para escuchar de manera atenta, sin juzgar, sin
condenar, las historias que las personas presentan, pero
al mismo tiempo, ayudándoles a que examinen estas
historias con un lente reflexivo y teológico propio
de una persona creada a la Imagen de Dios.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
que depende de la sabiduría divina y de su entrenamiento
clínico-profesional para guiar, y enseñar
modelos y estilos de vida que conduzcan a la felicidad y
bienestar que cada ser humano merece.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que reconoce la dignidad, respeto y valor
de cada ser humano y se compromete a hacer todo lo que esté
a su alcance para ayudar a las personas a vivir y morir
bien desde comienzo hasta el final.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que considera que la dimensión espiritual
del ser humano es el ancla alrededor de la cual se mueven
las dimensiones físicas, mentales y sociales de la
persona. Por lo tanto, se compromete a respetar la fe y
recursos espirituales de cada persona y evita imponer sus
criterios y sus valores a los demás.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
entrenada clínicamente para comunicarse y responder
con empatía, respeto, precisión, inmediatez,
compasión y esperanza con sus semejantes.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que sostiene que cada ser humano es creado
a la imagen de Dios con individualidad y con libertad de
pensar, creer, comportarse, sentir, relacionarse e interactuar
con sus semejantes.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
que al servir a los demás toma en consideración,
la cultura, las creencias, actitudes y comportamientos de
aquellos a los que ella sirve y siempre presentan las Buena
Nuevas en amor.
- Un Capellán o Capellana es una persona religiosa
y profesional que entiende que la confidencialidad o secreto
pastoral y profesional es un derecho y una obligación
fundamental que subsiste íntegramente aun después
de que la relación profesional terapéutica-pastoral
haya terminado. Los capellanes como miembros del clero sostienen
muy en alto el principio de la confidencialidad o secreto
pastoral y profesional y no pueden ser obligado a revelar
lo que se les dijo en confesión pastoral.
- Un Capellán o Capellana es una persona profesional
que se compromete a mantener los más altos estándares
de conducta ética pastoral y profesional y reconociendo
que está en un proceso continuo de crecimiento y
desarrollo integral se compromete a constantemente ampliar
y perfeccionar sus habilidades intelectuales y técnicas.
En esta clase de capellanía nos concentraremos en
estudiar la evolución y desarrollo de la capellanía
a través de la historia pero prestándole especial
atención a las diferentes instituciones en las cuales
hoy se practica se capellanía. Estaremos considerando
la herramienta más poderosa e instrumental en el
proceso de ayuda a los demás, la persona del capellán
o capellana.
Tipos de Capellanías
Capellanía Militar
La capellanía militar está diseñada
para atender espiritualmente al personal militar, civil y
familiar dentro de la Fuerza Armada Nacional y las instituciones
policiales. Además, tal como lo señala Rivera
(2004), envuelve una disposición de cooperación
entre los grupos de fe religiosos para llegar a las necesidades
particulares de las personas en el ambiente militar y policial
proveyendo cuidado pastoral integral, tanto en tiempo de paz
como en tiempo de guerra. Es de hacer notar, que debido a
la complejidad de experiencias y el alto grado de responsabilidad
contraído con la sociedad, el personal militar necesita
ser asesorado espiritualmente por un capellán o capellana,
consejero profesional, con la finalidad de proporcionarles
herramientas para enfrentar las situaciones y conflictos que
se le presente, de manera eficaz. En este sentido, la misión
del capellán o capellana militar es brindar asistencia
espiritual a todo el personal militar, civil y familiar que
lo consideren útil, lo desee y lo solicite, independientemente
de su credo o religión. La visión del capellán
o capellana es contribuir al desarrollo y estabilidad de la
Fuerza Armada Nacional por medio de un servicio integral que
atienda las necesidades físicas, mentales, sociales
y espirituales del personal militar.
Capellanía Hospitalaria
Es un servicio diseñado para ministrar a las personas
enfermas y a los familiares de las mismas, como al personal
de la institución. Se caracteriza por ser un ministerio
de consolación, de presencia y apoyo. Según
Rivera (2004), la transición de la salud a la enfermedad
provoca en la mayoría de las personas, experiencias
indeseadas, estresantes y traumáticas. De igual modo,
se experimentan diversas emociones y alteraciones en la vida
cotidiana, sea familiar, estudiantil o laboral, que producen
sensación de desamparo en las personas y no pueden
ser atendidas por el equipo médico. De allí,
la necesidad de tener entre los miembros del equipo de trabajo,
personal cualificado para dar atención al área
espiritual con un enfoque integral e integrador de la persona,
lo cual es justo, la función de la capellanía
de hospital.
Capellanía de Hospicio
Es un servicio diseñado para ministrar a las personas
con enfermedades incurables y en estado terminal y a los familiares
de las mismas. Se caracteriza por ser un ministerio de consolación,
de presencia y apoyo. De acuerdo a lo señalado por
Rivera (2004), las enfermedades terminales producen en las
personas afectadas y en sus familiares fuertes crisis, angustias
e incertidumbre con relación a la muerte. Por tal razón,
se requiere tener entre los miembros del equipo de trabajo
en un hospicio, a personas con preparación en consejería
profesional, para dar atención al área espiritual
a la persona enferma y a sus parientes, guiándole para
que pueda vivir una vida consciente y se vaya preparando para
morir en paz y con dignidad.
Capellanía Empresarial
Se concibe como un programa de cuidado a los trabajadores
de una empresa, que ofrece orientaciones y herramientas que
contribuyan al bienestar físico, mental y espiritual
del personal directivo, administrativo, obrero y de sus familiares.
Asimismo, contribuye a reducir considerablemente el ausentismo
laboral y el estrés, aumentando la productividad, el
desarrollo de una moral alta, sintiéndose el trabajador
como una persona importante, útil y capaz en el trabajo
que desempeña.
Capellanía Carcelaria
Es un ministerio destinado a atender de manera integral a
las personas privadas de su libertad, sin distinción
de credo e ideologías o grado de delito que haya cometido.
Esto abarca, según Rivera (2004), no solo al prisionero
o prisionera, sino también a los familiares de los
mismos, oficiales y al equipo interdisciplinario que labora
en la prisión. Dada la condición de los actores
del recinto carcelario, como las presiones que el tipo de
trabajo origina, el confinamiento de la persona y el nivel
de angustia de los familiares, la capellanía carcelaria
constituye un reto para el cuidado pastoral, con miras a contribuir
en la tranquilidad de los trabajadores, asimismo lograr la
rehabilitación de las personas con problemas de conducta
y violación de la ley que se encuentran confinadas
y fortalecer a los familiares durante el periodo que dure
la privación.
Capellanía Deportiva
Esta diseñada para atender integralmente a los atletas
que practican las diferentes disciplinas deportivas. Las personas
deportistas están sometidas a una serie de presiones
psicológicas y físicas que procuran el logro
de sus objetivos. En tal sentido, al no lograr las metas establecidas
se fractura el equilibrio produciendo en ellos frustraciones
y fracasos que repercuten en su autoestima y en sus relaciones
con lo demás. De allí, la necesidad de disponer
de capellanes o capellanas con alto grado de preparación
que acompañen a los atletas en su proceso de lograr
sus metas.
Capellanía Escolar y Universitaria
Está diseñada para proveer cuidado pastoral,
acompañamiento solidario y consejería a los
miembros de la comunidad universitaria y en ocasiones a los
familiares de los miembros de la misma. Se debe resaltar que
la diversidad de la población universitaria y lo complejo
de ese entorno, requiere tener un personal cualificado que
pueda aconsejar, tanto al personal que labora en la institución
como al estudiantado. Por ello, se busca promover un ambiente
equilibrado, saludable y armónico, así como
el desarrollo y bienestar espiritual de la comunidad universitaria,
sin menoscabar la diversidad y pluralidad de pensamientos
y creencias. De igual modo, se buscar promover el compañerismo,
la solidaridad y el servicio al prójimo, dentro del
recinto universitario como una forma de contribuir a la buena
marcha en las relaciones de los miembros.
¿Qué significa ser un Capellán?
El contexto histórico de la capellanía tiene
su origen en la persona de San Martín de Tour, quien
nació el 316 d. c. en Panonia, una provincia Romana
de ese entonces y que actualmente es parte de Hungría.
Al igual que sus progenitores, el joven Martín seguía
religiones paganas. Al cumplir 16 años se enlistó
en las fuerzas militares romanas donde se destacó como
soldado y oficial. A la edad de 21 años la tropa que
él comandaba fue enviada a Amiens de Gaul, lo que hoy
es Francia, y mientras estaba allí, una noche muy fría,
él salió a caminar fuera del campamento y notó
a un hombre mendigo quien suplicaba que le ayudaran pero en
general era ignorado por los transeúntes. Martín
no tenía nada que ofrecerle a este hombre, ya que,
solo tenía consigo la capa que llevaba puesta, pero
sin pensarlo dos veces, él se acercó al mendigo
y después de romper su capa en dos, le ofreció
una mitad a este hombre y él conservó el resto
de ella.
Esa misma noche Martín tuvo una visión donde
se le reveló que este mendigo, en realidad era Jesucristo
mismo. Esta visión perturbó grandemente a Martín
y motivado por esa experiencia religiosa, él decidió hacerse
cristiano y más tarde fue bautizado por el Obispo San
Hilario. Al compartir su testimonio muchas personas aceptaron
el cristianismo y más tarde la mitad de la capa que
San Martín de Tour retuvo consigo, se convirtió en
una reliquia y en un símbolo recordatorio del encuentro
que él tuvo con el Señor Jesucristo. Esta mitad
de la capa fue guardada en un baúl o cofre especial
llamado Cappella or Capella. De allí viene
el término capilla, que literalmente significa, el lugar
donde se encuentra la capa. La persona encargada de proteger
la capa era el Capellanus, que en español es
Capellán. Así que, los capellanes, están
encargados de compartir y ofrecer el amor de Dios a todos aquellos
que estén en necesidad. Estos hombres y mujeres aceptan
el cometido de convertirse en agentes de cambio y en instrumentos
de Dios en su proceso de restaurar la salud mental, física,
social y espiritual de sus hijas e hijos. Hoy día, el
termino capellán también hace referencia a aquellos
ministros(as) religiosos que ejercen su labor pastoral en instituciones
públicas y privadas representando no a una iglesia en
particular sino al Creador y Sustentador de este universo.
¿Qué hace un Capellán?
Un Capellán es una persona que ha aceptado el llamado
del Señor Jesucristo a servir a su pueblo a través
del ministerio de la consejería, reconciliación,
sostenimiento espiritual y sanidad tal como lo expresa la Biblia. “El
Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto
me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me
ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón;
Para pregonar á los cautivos libertad, y á los
ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados
y para predicar el año agradable del Señor” (Lucas
4:18-19).
La funciones de un Capellán son varias dependiendo
de las necesidades que las personas presenten. El cuadro bíblico
de la capellanía se puede resumir dentro del ministerio
de un sacerdote, de un consejero y de un profeta.
- Somos sacerdotes cuando aceptamos que como embajadores
y representantes de Dios hemos sido llamados para acompañar
a nuestros semejantes en sus peregrinajes por este mundo.
Somos sacerdotes al escuchar las penas, los secretos más íntimos,
los más profundos deseos, los temores, las esperanzas,
las alegrías, los logros, los fracasos, y los planes
de nuestros hermanos y hermanas de la vida. Somos sacerdotes
al unirnos en oración y adoración con nuestros
semejantes.
- Somos profetas y profetisas cuando aceptamos y utilizamos
nuestra autoridad pastoral para bendecir y fortalecer a cada
miembro de la comunidad, especialmente a los más desvalidos.
Somos profetas y profetisas al cumplir con nuestro compromiso
de recordarles a las personas que hay vida solamente en Dios
y que nuestra vida encuentra y tiene sentido solo en Él.
Somos profetas y profetisas cuando hacemos énfasis
en la importancia de la relación e interdependencia
necesaria para mantener el equilibrio de la comunidad así como
también de la importancia de seguir los principios
de vida establecidos por Dios.
- Somos sabios (as) consejeros (as) cuando reconocemos la
unicidad de cada persona motivándoles a que ejerciten
sus recursos espirituales en el proceso de tomar decisiones,
con el fin de que alcancen la madurez y la estatura humana
sugerida por Dios. Somos sabios (as) consejeros(as) al escuchar
de manera atenta, sin juzgar, sin condenar, las historias
que las personas nos presentan, pero al mismo tiempo, ayudándoles
a que examinen estas historias con el lente de Dios y con
ojos espirituales. Somos sabios(as) consejeros(as) cuando,
dependiendo en la sabiduría divina, ofrecemos información
y consejos con el propósito de que las personas puedan
tomar decisiones de acuerdo con la voluntad de Dios. Somos
sabios(as) consejeros(as) al reconocer nuestra responsabilidad
para con Dios, nuestros semejantes y nosotros mismos.
¿Por qué necesitamos capellanes?
Desde la época del Renacimiento hasta hace menos de
tres décadas, la importancia del aspecto religioso en
la salud física y mental del ser humano fue mirada con
desdeño e incredulidad. Aun más, algunos científicos
de las ciencias médicas y psicológicas postularon
que las prácticas religiosas eran las causas de ciertos
trastornos psicológicos. Por ejemplo, el Dr. Sigmund
Freud, médico psiquiatra conocido como el padre de la
psicología, en 1927 en su libro “El Futuro de
una Ilusión”, llegó a declarar que la religión
era la causa principal de las neurosis (término que
se usaba en ese entonces para lo que hoy conocemos como ansiedad,
trastornos de la personalidad y trastornos del ánimo).
Sin embargo, en los últimos 30 años se han realizado
más de 1200 estudios científicos en universidades
prestigiosas de los Estados Unidos de América y de Europa
y por investigadores de gran renombre, tales como Dr. Herbert
Benson, Dr. Harold Koenig, Dr. Dale Matthews, Dr. Larry Dossey,
Dr. Jeff Levin, y Dr. David Larson, los cuales demuestran que
contrario a lo que se creía, las prácticas religiosas
juegan un papel muy importante en la prevención y en
la velocidad de recuperación de enfermedades. Además,
estos estudios demuestran que las personas que incorporan prácticas
religiosas en sus vidas tienden a vivir más años
y con mejor calidad que aquellos sin ellas. Miremos ciertos
detalles de estos estudios:
- Científicos de la Universidad de Colorado, de la
Universidad de Utah y de la Universidad de John Hopkins encontraron
en más de 50 estudios que las personas que se mantienen
activas en sus iglesias disminuyen el riesgo de sufrir enfermedades
del corazón en un 37%.
- La Revista Británica Ciencias Sociales y Medicina
publicó una serie de estudios realizados en la Facultad
de Salud Publica de la Universidad de Harvard, en la Universidad
de Georgetown y en la Universidad de Jerusalén, mostrando
que las personas activas en sus prácticas religiosas
tienden a sufrir menos de problemas relacionados con la presión
arterial (hipertensión).
- Estudios científicos llevados a cabo por la Universidad
de California (UCLA), la Universidad de Alberta, y por la
Universidad de Loma Linda encontraron que las personas que
profesan y practican sus religiones tienen una rata menor
de incidencia de cáncer cuando de le compara con aquellos
que no practican ninguna religión.
- El Dr. Dale Matthews de la Facultad de Medicina de la Universidad
Georgetown señala un estudio en el cual las mujeres
con cáncer de seno encontraron la visita de los capellanes
determinantes en el manejo de la enfermedad y en el proceso
de recuperación, especialmente cuando los capellanes
usaron la combinación consejería pastoral,
oración y lectura de las Sagradas Escrituras.
- El científico Dr. Harold Koenig de la Universidad
de Duke encontró que las personas que practican sus
religiones tales como asistir a la iglesia y leer las Sagradas
Escrituras, tienden a tener un sistema de autodefensa o inmunitario
mas fuerte que aquellos sin practicas religiosas.
- El Dr.
David B. Larson del Instituto Nacional para la Investigación
de la Salud y el Dr. Harold Koenig en un estudio longitudinal,
encontraron que las personas que prestan especial cuidado
al aspecto religioso de sus vidas, tienen un 43% menos de
probalidad de ser hospitalizados. Dentro de este mismo grupo
aquellos que fueron hospitalizados tuvieron una duración
de hospitalización mucho más corta que aquellos
que no le prestaron atención a la dimensión
religiosa de sus vidas. Este mismo estudio demostró que
aquellas personas que no asistían regularmente a sus
iglesias pasaron el doble de días hospitalizados que
aquellos que tenían la misma edad, cultura, la misma
enfermedad pero que asistían regularmente a sus iglesias.
Estos científicos dicen que el gobierno y los seguros
médicos pueden ahorrar millones de dólares
si se le presta atención al aspecto espiritual de
los pacientes.
- La Dra. Elisabeth McSherry de la Universidad
de California en San Francisco encontró que existen
razones médicas
y psicológicas para tratar el aspecto espiritual de
los pacientes. Los pacientes que se les asiste con cuidado
pastoral tienden a tener una mejor actitud ante la enfermedad
y responden más rápido al tratamiento aplicado.
Este estudio mostró que aquellos pacientes sometidos
a cirugías mayores del corazón y que recibían
la visita diaria de un capellán con entrenamiento
clínico, eran dados de alta mas pronto y sufrían
menos de depresiones post operativas.
- Un estudio científico
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia
encontró que
pacientes con problemas ortopédicos que recibían
visita pastoral por el capellán requirieron 66% menos
de medicamentos para el dolor, ocuparon menos a las enfermeras,
y fueron dados de alta dos días antes, en comparación
con pacientes con las mimas enfermedades pero que no recibían
la visita del capellán.
- El Instituto Nacional de Salud
de los Estados Unidos de América y la Universidad
de Duke realizaron estudios que demuestran que las personas
activas en sus iglesias tienen una incidencia menor de enfermedades
mentales tales como depresión, ansiedad y adicciones,
así como
también, y cuando las sufren estas personas tienden
a recuperarse más pronto de estas enfermedades.
- El
Dr. David B. Larson, presidente del Instituto Nacional para
la Investigación de la Salud, compiló un
gran número de estudios que muestran que las personas
que atienden a sus necesidades religiosas tienden a tener
mejores relaciones matrimoniales, vidas sexuales más
satisfactorias, y en general mejor bienestar social.
- El Dr.
Jeff Levin del Instituto Nacional para la Investigación
de la Salud resume los descubrimientos científicos
en esta área en 7 principios:
- El hecho de tener una participación activa en
grupos religiosos beneficia a la salud de la persona al
promover estilos de vida saludables.
- El hecho de pertenecer a una comunidad de fe o religiosa
beneficia a la salud de la persona al ofrecer apoyo social
y moral que contrarrestan el efecto del stress y del aislamiento
social.
- El hecho de participar en grupos de oraciones y servicios
de adoración beneficia a la salud general de la
persona al experimentar los efectos positivos que las emociones
tienen en el aspecto fisiológico.
- El hecho de tener y practicas un sistema de creencias
religiosas saludable beneficia a la salud al promover estilos
de personalidad conducentes al bienestar de la persona.
- El hecho de tener fe beneficia a la persona ya que por
lo general ésta anima a abrazar pensamientos optimistas,
promueve esperanza y brinda expectativas positivas.
- Las experiencias religiosas benefician a la salud de
la persona al activar el mecanismo bioenergético
de salud que radica en los seres humanos.
- Las oraciones intermediarias benefician a la salud general
de la persona.
Estos estudios claramente establecen la estrecha conexión
que existe entre las dimensiones biológicas, psicológicas,
teológicas y sociales del ser humano. Así que,
si queremos ofrecer un programa de salud integral y de alcance
global necesitamos considerar todos estos factores. Los capellanes
y consejeros entrenados con la Escuela de Postgrado en Teología
y Consejería Profesional están capacitados para
asistir a las personas de manera integral. Ellos (as) tienen
las herramientas psicológicas, sociológicas y
teológicas necesarias para proveer un servicio de calidad
profesional que abarque a todo el ser humano.
Para mayor información sobre estos estudios científicos
conectando la salud y las prácticas religiosas puede
consultar:
David B. Larson and Susan S. Larson (1994). The Forgotten
Factor in Physical and
Mental Health: What Does the Research Show? Rockville,
MD: National Institute of Healthcare Research.
Harold G. Koenig (1999). The Healing Power of Faith. Science
Explores Medicine’s Last
Frontier. New York, NY: Simon & Schuster. Jeff Levin (2001). God, Faith and Health.
Exploring the Spirituality-Healing Connection.
New York, NY: John Wiley & Sons, Inc.
|