Ministerio Cristiano la Trinidad
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Materiales - Requiere clave
1
Educación / Formación Consorcio Latinoamericano Colegio de Capellanía y Consejería Profesional Hospicio y Consejería Ministerio Pastoral y Eclesiástico
Escuela de Postgrado

Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional

Visión

Constituirse en la comunidad formativa, educativa e investigadora modelo, que en un espíritu de amor, gracia, paz y esperanza, impulse y asegure la excelencia del conocimiento y la práctica profesional en los campos de la capellanía, teología y consejería profesional y familiar, con el fin de tener un impacto transformacional y progresista en la sociedad venezolana, latinoamericana y en la comunidad global.

Misión

Ofrecer formación de calidad y de alto nivel académico en las áreas de capellanía, teología, y consejería profesional y familiar, así como también, preparar a investigadores e investigadoras en las ciencias sociales, quienes bajo un paradigma renovador, relevante y progresista produzcan un cuerpo de conocimiento que sustente una práctica profesional cónsona con las necesidades integrales de una sociedad pluralista y multicultural.

Trasfondo de los postgrados

Latinoamérica es una región que se caracteriza por su pluralismo, por su sentido de apertura a las diferentes nacionalidades, etnias, culturas, y religiones; y por el énfasis en la educación de todas las personas. Este enfoque, que de modo particular en el sector de la Educación Superior a partir de la década de los 90, ha estado relacionada con una ola de reformas en el contexto de la globalización del conocimiento  y de los nuevos paradigmas sociales que aseguren el derecho a la educación permanente y sin fronteras. En el ámbito latinoamericano estas exigencias se han visto expresadas a través de la creación y diversificación de instituciones universitarias públicas y privadas. Este auge en este sector se debe a muchos factores incluyendo la  demanda estudiantil, la exigencia de políticas de acceso con equidad, la heterogeneidad de la oferta educacional  y el  crecimiento  de los programas del nivel de postgrado  (García-Guadilla, 1999; Rama, 2002).

La educación superior en Latinoamérica con sus retos y desafíos se vincula con los procesos de cambio en torno a los principios de desarrollo humano sostenible que mueven hoy en día todas las transformaciones sociales en su funcionamiento local, municipal, nacional  e internacional. En esa perspectiva de inserción contextual se orienta el sentido de formación académica- científica integral con miras a una educación para todos. Una educación que contribuya a preservar y a difundir las culturas de todos los pueblos del mundo. Asimismo, en correspondencia con la Misión UNESCO (1996, 1998), la educación superior en la región, atiende a la promoción del respeto universal a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, sin distinción de raza, sexo, condición física, idioma o religión. 

De cara al siglo XXI, la educación superior latinoamericana, más allá de las propias especificidades y particularidades que le atañen a cada país de la región, se comienza a perfilar una nueva caracterización de su misión y visión social en función de variables de gestión organizacional. Estas variables incluyen  cambios en los patrones  de relación entre la universidad y el estado, así como también, entre la formación profesional universitaria  y  la sociedad.  La existencia de estos cambios demanda nuevo patrones de financiamiento y de modalidades de liderazgo que incorporen las transformaciones curriculares e innovaciones tecnológicas propias de esta era global. Al respecto se propone la creación de nuevas carreras de incidencia social dentro de un contexto de evaluación institucional y de mecanismos de acreditación de los programas ofertados (Rama, 1998).

Los avances científicos y tecnológicos que se han logrado en las últimas tres décadas en Latinoamérica dan fe de la importancia que ha tenido la educación superior y  la formación de investigadores. En el caso de la educación superior en Venezuela, a fin  de seguir estas nuevas tendencias, se han desarrollado programas que integren el ser, el sentir, el hacer y el quehacer universitario dentro de políticas de gestión responsable (SEA, 2002). Al respecto, se asumen los principios que, según lineamientos de la UNESCO (1998), constituirían la condición medular de los cambios organizacionales, académicos  y administrativos, entre ellos: la pertinencia (social y académica), la calidad, la equidad, la conciencia democrática, la cultura de paz,  y la responsabilidad social y ética. Tales exigencias se insertan en el marco de una nueva concepción universitaria de visión emprendedora vinculada con procesos transversales desde el saber conocer, saber hacer, saber convivir y el ser persona. De allí, que se hace necesario la implementación de estrategias de acción para la cooperación regional e internacional, con miras a promover la utilización de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación como vía para la transferencia, intercambio, producción e integración de los conocimientos.

Esas responsabilidades, en el caso específicamente venezolano para  los programas de postgrado, se corresponden con las nuevas búsquedas de formación integral, la calidad de la vida y el sentido de humanización del ser espiritual, aspectos que deben ser incorporados en las propuestas curriculares ofertadas. Tales exigencias se evidencian  en las políticas que rigen este sector por parte del Ministerio de Educación Superior (2001), las cuales incluyen: Estructurar el sistema de educación superior. Elevar la calidad académica de las instituciones. Mejorar la equidad en el acceso y el desempeño de los estudiantes. Lograr una mayor pertinencia social de las instituciones y los programas. Lograr una mayor interrelación de las instituciones con la sociedad. Promover y fortalecer la cooperación nacional, regional e internacional.

De allí que, a la formación en el nivel de postgrado le es inherente un proceso integral que responda con las exigencias del desarrollo profesional altamente especializado, pero, en función del desarrollo social  del entorno (CEISEA, 1999). Se trata de una interacción activa y de compromiso social para aprender, comprender, mejorar y revitalizar las relaciones humanas en acompañamiento mutuo. En tal sentido,   se hace necesario que los programas de postgrado tengan contenidos  éticos, sentido de responsabilidad social y de ecología humana  que conlleven al desarrollo integral de las personas, y de las comunidades.

En ese marco de nuevas visiones integradas al nivel de postgrado es que se ofrecen los programas en teología pastoral y Consejería Profesional. Los cuales se presentan  como un nuevo escenario académico sustentado en la formación integral, partiendo, ante todo, de que el ser humano, es, un ser espiritual que de manera dinámica le busca sentido a su existencia desde una perspectiva transcendental y bajo un paradigma con valores morales que fomentan el buen vivir.  De igual modo, la formación integral incide en la formación ética y en el crecimiento económico, en la cultura, en la justicia social, en la productividad, en el desarrollo técnico-y científico, en la estabilidad política, en el equilibrio ecológico, en la cultura ciudadana, en la democratización de la sociedad y el Estado (Montilla, 2006).

Una formación ética, interdisciplinaria, intercultural; una educación acompañada por una real estrategia de lucha contra las causas de la pobreza; una educación para una real integración latinoamericana; una educación para la libertad y la emancipación humana como lo han proclamado pedagogos y filósofos de la educación. Se necesita como decía el gran Maestro Paulo Freire (1969), una educación para la decisión, para la libertad, para la responsabilidad social y política tanto de las personas como de las naciones.

En el siglo XXI, la salud es una responsabilidad compartida, que exige el acceso equitativo a la atención sanitaria y la participación activa de las instituciones del Estado y de la sociedad en general. Durante el último decenio se ha asumido el concepto de salud integral y se rige por el principio ético de equidad. La Organización Mundial de la Salud (2002), ha destacado la necesidad de intervenir en  forma mancomunada en el desarrollo de políticas públicas que otorguen prioridad a los resultados de salud  en las comunidades, en las familias y en las personas. En tal sentido, la Consejería Profesional como labor social relacionada con la salud integral se erige como profesión comprometida con la misión de aliviar el sufrimiento y promover la vida plena (Montilla, 2005). Ahora más que nunca se necesitan profesionales que puedan desempeñarse como agentes de cambio quienes a través de acciones preventivas e intervenciones para la modificación de situaciones ya establecidas puedan, dentro de un marco de responsabilidades sociales orientadas hacia la eficiencia y con gran sensibilidad cultural,  promover el bien común y el florecimiento humano.

La necesidad de profesionales de la salud mental y labor social en Venezuela, y en Latinoamérica, requiere de un cuerpo multidisciplinario de profesionales preparados para brindar las intervenciones requeridas. En esta dirección, se destaca que un profesional de la Consejería debe comprender que en su labor social el punto de comienzo es la familia, la cual como eje transversal y unidad primordial de la sociedad le da sentido y orientación a la realidad existencial de toda comunidad. En el marco de la salud integral, la familia genera apoyo y soporte emocional, económico, social y espiritual, pero, a veces, en circunstancias desequilibradas o inestables.

La situación, desde una óptica de búsqueda de salud para la armonía integral y valoración positiva de la vida, es bastante exigente; muchas veces, en el seno de la familia, las personas conviven en atmósferas de tensiones y estrés, por lo general difícil de manejar por sí misma. Precisamente, en ese contexto de situaciones controversiales y difíciles, es donde se amerita la intervención de Consejeros Profesionales. La labor social de la consejería  constituye una acción competente para dar sanidad integral al ser humano, de allí su importancia y relevancia.

Los profesionales de la Consejería Profesional se vinculan en acciones contextuales, sociales, comunitarias y familiares, con el fin de lograr relaciones de mutualidad para trabajar juntos por el  bienestar común, en procura de sociedades con sentido de orientación hacia la vida positiva, próspera, armónica y de calidad existencial integral. En el caso de Venezuela, la implementación del  programa de maestría,  formará en competencias profesionales de carácter preventivo, clínico y socioeducativo relacionado con la salud integral. Además, con praxis en el desempeño de  habilidades para la investigación aplicada a fin de que generen nuevos conocimientos y practicas cónsonas con el contexto socio-económico y cultural para el desarrollo de programas de consejería que potencialicen el bienestar de  esta región.

Definición de la Consejería Profesional

La Consejería Profesional es una disciplina de las ciencias sociales que integra de manera científica y artística conocimientos del campo de la filosofía, la psicología, la educación, la sociología, la antropología, la medicina, la filosofía y la teología, con la intención de asistir al ser humano en el proceso de crecimiento, desarrollo y despliegue de sus condiciones potenciales. La integración de estas disciplinas hacen de la Consejería Profesional una profesión única ya que permite a los/las profesionales usar un abordaje multidimensional a fin de atender las necesidades holísticas o integrales de los/las consultantes.
Este proceso tiene como centro un marco actitudinal relacional empático, solidario, incondicional y auténtico que se ofrece al vínculo consultado-consultante, sean estos últimos individuos, parejas, familias, grupos, u organizaciones. La Consejería Profesional no es una rama de la educación ni de la psicología sino una profesión con plena autonomía y caracterizada por su propio cuerpo de conocimiento y saberes científicos, su código de ética y su asociación profesional. 

Las estrategias de intervención que usan en la consejería profesional se nutren de la resiliencia, la fortaleza y el sentido de proyección vital de los/las consultantes y, a partir de allí, en mutua colaboración y dentro del contexto social se vislumbran planes de cambio para una vida más plena, más equitativa, y que propicie un bienestar total más satisfactorio.

Desde este contexto, la Consejería Profesional es una disciplina y una práctica social que mediante procedimientos metódicos y herramientas profesionales propias, adquiridas por  acciones de formación y prácticas, capacitan al profesional en diversas formas  de consulta e intervención con el fin de que sirvan a las personas y a los grupos que necesitan de su asistencia profesional, todo lo relacionado con la tomar decisiones, el resolver situaciones, enfrentar problemáticas y facilitar procesos personales que les permitan lidiar con aquellos conflictos que interfieren con el normal transcurrir de su ciclo vital; es decir, procesos de intervención guiados por el empoderamiento.

La especificidad de la Consejería Profesional se puede resumir en tres dimensiones las cuales se abordan teniendo en mente primero las fortalezas y el contexto sociocultural y ecológico del ser humano:
1.         Prevención de problemas personales y relacionales debilitantes.
2.         Promoción del crecimiento personal y social desde una perspectiva holística.
3.         Resolver y remediar los problemas de origen cognitivo, emocional, social y espiritual que puedan estar impidiendo el florecimiento y despliegue del bienestar integral de la persona y de su comunidad.

Propósitos de los programas de formación

Al concluir estos estudios en consejería profesional, los egresados tendrán las herramientas básicas para cumplir con el ministerio de la consejería, acompañamiento, sostenimiento y cuidado pastoral de un pueblo pluralista y progresista. Los capellanes, capellanas, consejeras y consejeros profesionales estarán equipados para ayudar a las personas que soliciten su ayuda a través del acompañamiento emocional, asistencia en procesos de cambio y desarrollo personal, facilitación del despliegue de potencialidades, crecimiento y fortalecimiento espiritual.

El enfoque de trabajo de los capellanes, capellanas, consejeras y consejeros profesionales será la promoción del bienestar integral y relacional de cada individuo, así como también, el asistir a las personas para el cambio y resolución de problemas o conflictos que producen malestar, perturbaciones emocionales o dificultades relacionales.

Objetivos

  • Formar a hombres y mujeres en el campo de la capellanía, consejería profesional y consejería familiar a través de estudios de cuarto nivel:
    • Especialidad en Formación Clínica Pastoral (FCP)
    • Maestría en Divinidad (M.Div.) mención Consejería Profesional
  • Capacitar profesionalmente a pastores, líderes religiosos y laicos, en los campos del cuidado y consejería pastoral a través de Diplomados en:
    • Consejería Pastoral y Familiar
    • Ministerio Pastoral
    • Rehabilitación Integral de Alcohol y Drogas
    • Supervisión Clínica
    • Capellanía
  • Generar conocimiento científico, humanístico y espiritual a través de la investigación social contextualizada, centrada en el campo de la teología, de la consejería profesional y de la consejería familiar, dirigida por el Centro de Investigación Socio-teológico de la Escuela de Postgrado.
  • Proveer servicios sociales a la comunidad a través de los programas de hospicio, consejería profesional, consejería familiar y capellanía. 

Fundamentos Filosóficos y Teológicos

  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional, sostiene que cada ser humano fue creado a la imagen de Dios, por lo tanto tiene la capacidad y libertad para expresar sus pensamientos, sus capacidades afectivas, sus valores éticos y espirituales, así como sus acciones.
  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional, promueve la idea de que el aspecto espiritual del ser humano, es el ancla alrededor del cual se mueven la dimensión biológica, psicológica, y sociológica. Así que la formación académica es integral: mente, corazón, cuerpo y espíritu.
  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional, afirma que los seres humanos fueron creados con la capacidad y necesidad de reconocer y de estar en conexión con el Creador Dios y con sus semejantes. Así el crecimiento integral del ser humano, se alcanza a través de las relaciones estrechas con Dios y con el prójimo.
  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional, sostiene que cada ser humano es creado igual delante de Dios, por lo tanto, bajo ninguna circunstancia se justifica la discriminación por razones de sexo, raza, nacionalidad, color, status socio-económico, religión, o preferencia política.
  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional, sustenta la idea de que el ministerio de restauración que Dios comienza en cada ser humano, es un proceso que se perfecciona a través de su bondad, gracia, amor, misericordia, benevolencia, paz y justicia. Así que la formación y servicios prestados, están centrados en el amor, la esperanza y la fe.
  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional, promociona el servicio de capellanía y consejería profesional en diferentes instituciones como: la Fuerza Armada Nacional, el gobierno nacional, gobiernos estatales, alcaldías, hospitales y clínicas, sanatorios, cárceles, industrias, en las calles, y en los hogares.
  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional, enfatiza el poder curativo de las oraciones a través del servicio pastoral. Los estudios científicos recientes, muestran que las personas que atienden a sus necesidades espirituales tienden a gozar de mejor salud física, mental, y social. Así que la Escuela sostiene que a fin de proveer salud y educación integral al ser humano, las instituciones públicas y privadas han de tomar en cuenta el aspecto espiritual de las personas.
  • La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional honra el principio constitucional que garantiza la libertad de religión y culto. “Toda persona tiene derecho a profesar su fe religiosa y culto y a manifestar sus creencias en privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público”.

Programas Ofrecidos

La Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional en convenio con la Universidad Evangélica Nicaragüense Martin Luther King y con La Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt ofrece actualmente los siguientes programas:

    • Maestría en Divinidad mención Consejería Profesional (M.Div.)
    • Diplomado en Consejería Profesional y Familiar
    • Diplomado en Ministerio Pastoral
    • Diplomado en Cuidados Paliativos y Hospic